“Estoy satisfecho porque es el ingreso con el que mantuve e hice estudiar a mis hijos, con el que logramos obtener bienes y llevar una vida relativamente confortable”
Don Roque Maqueda nació el 16
de agosto de 1946 en Areguá. Vive y trabaja en el barrio San Roque. Es miembro de la Asociación de Artesanos de Areguá (A.A.A). Sobre sus inicios en el
oficio, don Roque nos cuenta: “Aprendí la alfarería con mi padrastro Octavio Cáceres por los años 1958 en la
alfarería de doña Aparicia Soto,
lugar donde don Octavio trabajaba en aquellos tiempos”.
Antes de tener su propia alfarería trabajó en varias alfarerías de la
ciudad de Areguá; la última fue la alfarería
Guida en Capiatá.
Durante el transcurso de los años don Roque fue aprendiendo técnicas
nuevas y perfeccionándose no solo con la práctica sino a través de distintos
maestro(a)s y talleres… Citamos algunos: En los años ’70, participó en los
talleres de Pancho Laterza,
aprendiendo la técnica de la Cuerda Seca (CONEB); también en los 70, se trajo
al norteamericano Ronald Garfinkel.
Las materias primas utilizadas en la alfarería de Roque Maqueda son el caolín, la arcilla
negra o grasosa (ñai’u) –que vienen de Pirayú, Itauguá, Santa Helena y de la cantera Kiese Kue–, agua y
leña. La terminación de la cerámica la
realiza con elementos reciclados que provienen
del uso doméstico y las piezas se venden en su propia alfarería, donde tiene un salón de exposición y venta.
Con respecto a los beneficios de la alfarería, nos dice: “Estoy
satisfecho porque es el ingreso con el que mantuve e hice estudiar a mis hijos;
con el que logramos obtener bienes y llevar una vida relativamente
confortable”. Según don Roque no enfrenta demasiadas dificultades su
labor. Aun así, él piensa que faltan
espacios de comercialización e industrialización
y le gustaría tener un horno eléctrico para optimizar su tarea.
El Centro Cultural del Lago (CCDL) es una de las instituciones que más lo ha apoyado,
creando espacios de exposición y venta de las obras, y campañas de publicidad y promoción. Sobre el futuro
don Roque reflexiona: “Habrá contados jóvenes que continúen con el oficio, pero no como potentes alfareros;
sino como hobbies o trabajo temporal”. Por
otro lado, opina: “Hay futuro si los jóvenes
se preparan y se especializan como alfareros, considerando que la tendencia moderna promueve las creaciones e
inspira a innovar la alfarería tradicional”.
A sus 74 años don Roque nos dice que hace “de todo un poco, soy estrella
paraguaya, en el modelado en torno, con 7336 piezas diferentes”, es así que el Instituto Paraguayo de
Artesanía y el Gobierno de la Nación le otorgaron
un reconocimiento de “Maestro del torno”.
Don Roque estima que en su barrio funcionan 82 alfarerías y
que unas 320 familias viven de este trabajo.
Sus piezas están disponibles en la “Tiple A”, igualmente puedes contactar directamente con Roque Maqueda al 0982 768 516.
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